Tú, mi sueño

Porque aceptarlo y decir que te amo es mi gran enigma.  Mi silencio esconde este gran amor que por ti aún vive.  Eres ese ángel que en una olvidada noche reviviste en mis sueños.

Y decir esta noche que te amo es retar a las leyes de la atracción, esas mismas leyes que te traen cada noche a mis sueños, te llevan al mundo que en el que me escondo solo para pedirme que luche por ti, que no te olvide y tus besos siempre lleve en mi corazón  y en mis pensamientos los haga vivir.

Todo empezó esa mañana, yo dormía como un trozo en mi cama, tú llegaste he interrumpiste mi sueño.  Te convertiste en una bella chica que junto a un chico sonreía.  Note tu felicidad y me revolqué de alegría porque mi objetivo había sido un éxito.  Había una vieja señora en un aislado asiento.  “¿Puedo acompañarle?” le pregunté “Por favor, me haría mucho bien” me contesto tristemente.  Observé sus ropas y estaban viejas y desechas, sus cabellos estaban sucios y enredados, saqué un chocolate y le pregunte “¿Desea comerlo?” ella dijo “Me encantaría, llevo 5 días sin probar bocado”.  Tomó el chocolate y enseguida a su boca lo llevó y sin querer, esa mañana una sonrisa de mis labios brotó.  Te busqué dentro del autobús y volví a notar tu alegría que daba destellos de luz iluminando los rostros de las personas tristes que abordaban con el bello amanecer.  Me volví a la triste señora que llevaba al lado y pregunté “¿Como se siente?” ella dice “eso no te incumbe, mejor recuéstate en mi hombro y vuela” seguí al pie de la letra su sugerencia y sin asco alguno por sus harapientas prendas me recosté en su hombro. Tú te levantaste de tu lugar para situarte al lado mío, te recostaste en mi hombro y me llevaste al cielo.  Todo dentro de mi mente daba vueltas y de pronto el autobús se volvió en mi vieja cama.

- ¿Porque me has traído hasta este lugar? – pregunté curioso.

- Recuerda mi pegoste, en esta cama empezó tu ilusión aquella lluviosa noche de mayo.

- ¿Como lo sabes?

- Siempre he estado en tu mente aunque quieras ocultarlo.  ¿Porque dudaste tanto antes de intentarlo? Si tan sólo hubieras sido más seguro, no me hubieras perdido.

- Wow me sorprende saber que todo hubiera estado escrito.

- No mi niño, nada está escrito. – me acarició la mejía y besó mi frente. – Si todo hubiera esta escrito, Dios aún nos tuviera juntos porque tu camino y el mío son uno solo.  ¿Porque no luchaste? ¿Porque no me buscaste? Siempre he estado en el mismo lugar esperándote a ti y a tu bello corazón.

Tome su cara, toqué sus labios le di un beso como nunca lo he dado a nadie.  Ella me abrazó y con ese abrazo se volvió la única dueña de mi corazón.

- Ve tu alrededor, ¿que ves? solo hay desorden y desastres por todos lados ¿Esto querías?  Esta es mi realidad, esta triste pobreza que ha estado conmigo desde el día que nací.  No quería darte esto, te merecías más que lo que me pertenece. – de mis ojos brotaron lágrimas que corrieron por mis mejillas.  Ella me abrazó y seco mis lágrimas – no quiero que te vayas, me rompería el corazón.

- Fuiste un niño muy tonto – dijo sonriendo -  por nada del mundo hubiera cambiado lo que viviría contigo.  Todo esto lo pudimos haber hecho de otra manera juntos, si tú hubieras tomado mi mano, me llevaras a caminar y yo me hubiera dejado llevar por este amor.  ¿Imaginas cuantas cosas hermosas podríamos haber hecho?  Hubiéramos tenido todo el mundo a nuestros pies.

Tomo mi cara y como yo lo había hecho anteriormente tocó mis labios dándoles un ardiente beso.  Su cuerpo y el mío estuvieron tan cerca casi volviéndose uno.  Sus besos encendieron mi cuerpo y los míos el suyo.  Quise parar el tiempo por toda la eternidad solamente para estar con ella.  Si tan solo se pudiera congelar un momento sabría que ese era el momento perfecto.  La solté y luego la llevé a mis brazos, la abrasé tan fuerte como un niño se aferra a un juguete que desean arrebatarle. 

- ¿Ósea que esta vez si te quedarás? – Le pregunte con la esperanza de que su respuesta fuer un sí.  Sentía que habían pasado años sin ella.  La necesitaba en mi vida, solo ella podría darle de nuevo esa luz que tanto necesitaba en mi vida.

- No mi niño bello, ya no pertenezco a este mundo.  Solo vengo a decir que te amo y desde un lejano lugar te seguiré amando.  Donde me encuentre, prometo que te cuidaré y por ti cada noche a Dios rogaré.  Lucha por lo que quieres y cuando por vencido te quieras dar busca en tu corazón, yo prometo que allí estaré.

Me dio un profundo beso y todo en ese momento se desvaneció. 

 

 

1 comentarios:

Anónimo dijo...

q bello, q lindo q una persona te haga sentir de esa manera y poder expresarlo todavia mejor no crees, sigue escribiendo eres muy bueno

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