Después de una noche de copas creo que es necesario decir lo que por ti siento.  Porque decir que mi amor por ti puede contradecir todos los argumentos que pueda demostrar del rumbo de mi vida.  Apenas han pasado 14 meses y siento como si fuera hace unos momentos nuestro primer beso.  Ahora me pregunto ¿Donde estás? ¿Que te has hecho? ¿Donde te has metido?

Te he buscado por todo el continente, pensando en los posibles lugares donde puedas esconderte.  Mi primer viaje fue a Iguazú, donde en un aventurado viaje vi por primera vez tu sonrisa y donde me enamoré perdidamente de tu fiel compañía.  Recuerdo que juntos de la mano paseamos por aquel hermoso paisaje, escuche tu voz, supe tu nombre y nada más bastó para querer aventurar mi vida a tu lado.

Te busqué por los Andes, nuestro primer viaje juntos. En esa extraña cordillera me enseñaste que era amar, jamás nadie se había entregado a mí como lo hiciste esa noche.  Tu le pusiste nombre a nuestra primera cima y me juraste que ese instante jamás de tu mente lo ibas a borrar. 

Empezando mi locura por no encontrarte, emprendí mi viaje hasta las Amazonas.  Viajé por la selva buscando el lugar donde matrimonio te propuse.  Llegué sin descansar entre tan espesa selva hasta el altar donde por primera vez en mi vida a alguien pude amar. “Cásate conmigo” te dije sin pensar “Nada me haría mas feliz” respondiste sin vacilar.

Desesperado por encontrarte, hasta Machu Pichu me dirigí.  Caminé sin parar, sin descansar y sin un trago de agua a mi boca le di a saborear.  Esas ruinas me recuerdan más a ti y hacen más intensa esta agonía y todo porque hace 6 meses nos casábamos bajo el atardecer del más precioso de los días.

Ahora solo me queda esperar encerrado en el más triste de los cuartos de mi hermosa Guatemala.  Se que lees mis cartas y mis poemas.  Aunque como anónimos lleguen a mi blog tus respuestas, se que en algún lugar de Argentina estás, esperando a tu próximo amor puedas encontrar.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Tweet