Habia algo en mi cabeza que no daba razón, ni intención de ser. Simplemente existía como existenten palabras al conversar.
Sin duda alguna has vuelto. Si, volviste hacer de las tuyas en mi cabeza.
Hoy hay una revolución de ideas que no puedo controlar. Y es tan fácil escribirlo pero tan complicado de explicar.
Te fuiste en un atardecer de noviembre y vuelves en un insomnio de julio. ¿Tan complicado se te hacia quedarte en el exilio?
Acá, por más que luche, no puedo hacerte un hueco. Ya todo se encuentra en su lugar. Todos los sueños se han materializado, como tu adiós en otoño. Un otoño que se llevó nuestros sueños con sus fuertes vientos, pero sobre todo, se llevó a ti y a tu recuerdo.
Sigo, lucho, en recordar que había en mi cabeza que me invitaba a escribir. Supongo que nada, ni tu recuerdo, ni tu adiós.
0 comentarios:
Publicar un comentario